viernes, 12 de noviembre de 2010
Introspección
jueves, 7 de octubre de 2010
miércoles, 15 de septiembre de 2010

Se te ha hecho tarde y corres hacia tu casa. Las calles vacías y oscuras, seguramente estas asustada, tienes miedo de que te asalten o algo parecido.
No imaginas que te observo desde las sombras, desde aquí puedo oler tu sangre circulando por tus arterias. Espero el momento justo para tenerte en mis garras, mi lengua desea tu piel y mis colmillos tu carne.
Tus pies pueden haberse detenido, pero tu corazón aun late agitado. Una voz de ultratumba ha de preguntarte la hora, pero tú no respondes y continuas caminando cabizbaja. Me molesta tú actitud, aun no te hago nada, además, me gusta ver a mis presas a los ojos. Estoy realmente molesto...
Es el momento, en cuanto mis ojos lo ven llego rápidamente a tu encuentro. Te detienes asustada y me miras horrorizada, tu expresión me hacer sonreír y es entonces cuando logro encontrar tu mirada. Ahora eres mía, no hay nada que puedas hacer, eres de mi propiedad y solo yo decido que hacer contigo. Tu cuerpo está al dente y lo primero que quiero hacer es besarte, besar aquella boca que tanto habrá de gritar.
Un baile estaría bien antes de comer, tu cintura parece apropiada para ello. Saboreo tu cuello y no está mal, me recuerdas a otras tantas que no es preciso mencionar. Tu ropa ya esta echa tiras y tu más calmada, no todo es tan malo para ti, te necesito complacida aunque agitada, unos orgasmos son excelentes para ablandar tu carne.
Maldita sea la hora, me estaba divirtiendo, pero he de verter tu sangre sobre tu cuerpo y lentamente tragar tu aliento y engullir tu alma.
Wolfgang Matheus
domingo, 5 de septiembre de 2010
Su cara no lo mostraba pero él estaba feliz, no entretenido, ni satisfecho, ni orgulloso… simplemente era feliz.
La vida suele ser tan dura, pero este corte de carne está tan delicioso. Hoy soy una persona, solo una persona, humano quizás. No tengo familia, no tengo amigos, ni sueños, ni esperanzas. Este día no hay amargura, no hay decepción, no hay simpatía, ni amor. Las lágrimas están lejos, acompañadas de las risas, matando al placer. ¿Será que estoy contento? ¿Se podrá vivir feliz solo viendo dos colores en el arcoíris?
Wolfgang Matheus
domingo, 22 de agosto de 2010
Un vals con la muerte
domingo, 4 de julio de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
lunes, 19 de abril de 2010


lunes, 29 de marzo de 2010
Cacería

domingo, 14 de marzo de 2010
estoy aquí
Aquí estoy, sentado frente al ordenador, a media luz tomando una taza de café, escuchando las bondadosas melodías de grandes músicos de hace ya siglos y entregándome al placer de la escritura, si definitivamente esto es satisfacción. Necesitaba algo así, ya era hora de calmar la tempestad, aunque en verdad todo ha sido muy tranquilo, todo simplemente pasa mientras yo miro despreocupado, cuando en realidad estoy perdiendo las cosas más bellas que me rodean, mientras yo río insensible, como si no fuera a mí a quien le ocurre. Tres cosas son las más destacables y deseo comentarlas, por un lado está mi casa, aquella que me vio nacer y crecer, que me ha protegido y cobijado tantas veces, aunque no lleva tanto de construida, se está descascarando y temo que no soporte mucho mas de pie, ese sería un gran problema ya que además de la profunda tristeza, tendría que cargar con la responsabilidad de llevar a los sobrevivientes del derrumbe a un lugar seguro. Por otro lado esta aquel sabio que me ha indicado la senda a seguir, aquel que fue mi maestro y ejemplo, ahora se ha convertido gradualmente en un viejo irritante, lleno de mañas y falto de nobleza. Por último está aquella laguna que a diario visitaba, admirando su belleza, la claridad de sus aguas me dejaba ver incluso la gran profundidad que tenia, dejando ver toda su complejidad y vida, pero últimamente se le ha descuidado, cada vez esta mas turbia y ya no puedo ver el fondo ni los peses que espero sigan con vida, verla si me causa gran decepción, además, ahora que recuerdo, para mas remate mis labios antojan aquellas frutas que probo hace algún tiempo, pero no sé dónde encontrarlas . Aunque todo esto parece muy superficial en realidad es muy importante para mí, y aun así no creo estar sufriendo mucho más que tú, quizás sea porque soy un desalmado, pero no lo creo, despues de todo tengo grandes alegrías, mucho estoy viviendo y mucho he de vivir, de verdad tengo cosas muy valiosas, tanto como lo fueron aquellas que ahora se están opacando. En fin, el piano de Haydn ha callado y mi café se ha enfriado, no me queda más que decir, solo espero que esta nueva estación traiga más cosas buenas de las que ya tenga, creo tener derecho a ser ambicioso.
Wolfgang Matheus